I- CÓDIGO ICTUS.
El ictus constituye una de las principales emergencias neurológicas tiempo-dependientes.
El objetivo inicial es identificar rápidamente al paciente con un posible ictus isquémico, descartar hemorragia y determinar si existe una oclusión arterial de gran vaso susceptible de tratamiento endovascular.
- Ataque isquémico transitorio.
- Ictus isquémico.
- Protocolo de actuación.
- Hemorragia intracerebral.
- Hemorragia subaracnoidea.
- Trombosis venosa cerebral.
II- CÓDIGO CRISIS.
Las crisis epilépticas prolongadas o de repetición constituyen una urgencia neurológica que requiere reconocimiento y tratamiento precoz. Una actuación rápida puede interrumpir la actividad epiléptica antes de que evolucione a un estado epiléptico, situación asociada a una mayor dificultad para conseguir su control y a un mayor riesgo de complicaciones neurológicas y sistémicas.
No todos los estados epilépticos presentan convulsiones evidentes. El estado epiléptico no convulsivo (EENC) puede manifestarse únicamente como una alteración persistente o fluctuante del nivel de conciencia, confusión, cambios conductuales o déficits neurológicos sutiles, por lo que puede ser difícil de reconocer clínicamente. Ante una sospecha, el EEG resulta fundamental para confirmar el diagnóstico y orientar el tratamiento.
- Estado epiléptico convulsivo y no convulsivo: código crisis.
- Manejo de la primera crisis epiléptica en urgencias.
- Paciente epiléptico conocido en Urgencias.
- Crisis psicógenas no epilépticas.
III- CÓDIGO CEFALEA.
La cefalea es un motivo frecuente de consulta en Urgencias. Aunque la mayoría de las cefaleas son primarias, es fundamental reconocer aquellas que pueden ser la manifestación de una enfermedad potencialmente grave.
- Cefaleas primarias y secundarias.
- Cefalea con datos de alarma.
- Estado migrañoso. Código cefalea.
IV- NEURO-INFECCIOSO.
En Urgencias, la sospecha de infección del SNC requiere una actuación rápida y estructurada. La punción lumbar es fundamental para el diagnóstico, pero no debe retrasar el inicio del tratamiento antimicrobiano cuando existe una alta sospecha de meningitis bacteriana. En las encefalitis, la presentación puede ser inespecífica (confusión, alteraciones de conducta, crisis epilépticas, trastornos de memoria o disminución de conciencia), por lo que diagnóstico y tratamiento deben avanzar en paralelo, sin esperar a la confirmación definitiva.
- Meningitis bacteriana aguda.
- Meningitis de líquido claro.
- Meningitis subaguda.
- Encefalitis aguda.
V- URGENCIA NEUROMUSCULAR.
Las enfermedades neuromusculares pueden evolucionar hacia una insuficiencia respiratoria aguda, por lo que la evaluación de la función respiratoria y bulbar es fundamental.
- Síndrome de Guillain-Barré.
- Neuropatías agudas.
- Miopatías agudas.
- Miatenia gravis y crisis miasténica.
VI- URGENCIAS EN ENFERMEDADES DESMIELINIZANTES.
Las enfermedades desmielinizantes pueden presentarse en Urgencias como brotes neurológicos agudos o subagudos. Es fundamental reconocerlos, valorar su gravedad y diferenciar un brote verdadero de un pseudobrote, generalmente asociado a fiebre, infección u otros factores. Los brotes con déficit motor, alteración visual, afectación de tallo, ataxia o deterioro funcional significativo pueden requerir tratamiento precoz con corticoides a dosis altas.
- Síndrome desmielinizante agudo.
- Manejo de las complicaciones agudas de la Esclerosis Múltiple.
- Mielopatías agudas no traumáticas.
VII- URGENCIA EN TRASTORNO DEL MOVIMIENTO.
Los trastornos del movimiento agudos pueden constituir una urgencia neurológica, especialmente cuando aparecen de forma brusca o se acompañan de alteración de la conciencia, hipertermia o deterioro sistémico. Es fundamental reconocer rápidamente entidades potencialmente graves como el síndrome neuroléptico maligno, el síndrome serotoninérgico, las distonías agudas y las discinesias graves, ya que requieren tratamiento precoz para evitar complicaciones.
- Parkinsonismo agudo.
- Distonía, coreobalismo y mioclonías.
- Síndrome neuroléptico maligno.
- Síndrome serotoninérgico.
VIII- TRASTORNO DE CONCIENCIA.
Los trastornos de conciencia requieren una valoración inmediata. Es fundamental identificar rápidamente causas estructurales, metabólicas, tóxicas, infecciosas o epilépticas, así como reconocer situaciones potencialmente reversibles.
- Síncope.
- Síndrome confusional agudo.
- Paciente con bajo nivel de conciencia.
IX- NEURO-ONCOLOGÍA.
Los pacientes con tumores del sistema nervioso central pueden desarrollar complicaciones neurológicas agudas relacionadas tanto con la progresión tumoral como con los tratamientos.
- Urgencias neurológicas en tumores del SNC (Edema cerebral, HTE, Hemorragia intratumoral, Crisis epilépticas, Hidrocefalia, Compresión medular).
- Neurotoxicidad aguda secundaria a los antineoplásicos.
- Complicaciones neurológicas urgentes del cáncer sistémico.
X- URGENCIAS NEURO-OFTALMOLÓGICAS.
XI- URGENCIAS NEURO-OTOLÓGICAS.
Las urgencias neuro-otológicas requieren una valoración rápida ante la aparición de vértigo, ataxia o pérdida auditiva aguda, especialmente para diferenciar causas periféricas de procesos centrales potencialmente graves, como el ictus de circulación posterior.
